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Caitlin Rose – Piledriver Waltz

“Piledriver Waltz” es una canción de Arctic Monkeys, la número 9 del Suck It And See. En la versión country de Caitlin Rose se escucha particularmente bien, y en Record Store Day, acompañó este cover con otro a “Love Is A Laserquest”.

Esta otra canción de Caitlin Rose también me gusta mucho.

Borrow yo momma’s blazer! [Entrevista con Arctic Monkeys]

Así las cosas. Entrevistamos a Alex Turner y Nick O’Malley de Arctic Monkeys para Ibero 90.9, justo antes de su presentación en el Palacio de los Deportes el 28 de marzo en la Ciudad de México.

Les enseñamos, Rodrigo Casarín y yo, a decir “chingón regresar”, hablamos de qué es física y geográficamente el stoner rock y el Thunder-Suckle Fuzz Canyon, la ropa y la música, hicimos Yo Momma Jokes… más que nada eso… en general. Aquí está el audio y si quieren la traducción la pueden encontrar en el blog del programa en Ibero 90.9.

[Streaming] Suck It And See, Arctic Monkeys

Esta semana Domino Records subió a SoundCloud el nuevo disco de los Arctic Monkeys para que lo podamos escuchar. Suck It And See es el cuarto álbum de la banda de Sheffield y estará disponible en tiendas, supuestamente, el 6 de junio. Aquí puedes escuchar el disco y también leer la reseña que se publicó en la página de Ibero 90.9. Sigue leyendo

Suck It And See: Música para matar zombies

Arctic Monkeys
Suck It And See
[Streaming]
Productor: James Ford
Domino, Junio 2011

“No te vayas a sentar porque moví tu silla” parece una broma de salón de primaria, pero sólo los Arctic Monkeys pueden decirlo y sonar rudos. Los muchachos de Sheffield ahora son mucho más que una banda de post-punk heredera de los Libertines; desde su tercer álbum Humbug (2009) arrastran consigo un sonido más arenoso, más pesado, y como la crítica lo llama: más stoner. Sigue leyendo

Usted no es una vaca

Vaca, Jilotepec Abril 2010 – Foto: Susana Medina

El sol está por descender mientras el ganado es arreado entre barrotes y vallas hasta el gran corral. Al llegar ahí cada cabeza se acomoda como puede en general, o como puede en preferente, hasta que sólo se puede ver sobre la explanada un mar de lomos. Algunos se apresuran a beber sus primeras cervezas, otros se las arreglan dentro de un Sanirent, mientras los demás hacen moo y alardean sobre sus profundos conocimientos musicales. Este ganado en lugar de pezuñas lleva sus “tenisitos” Converse; Nike Dunks en el caso de los sementales.

Aunque se haga tarde esperan pacientes sobre su corral de cemento o hule espuma, hasta que dejan de ser vacas bonachonas y empiezan a recordarle al pastor que de vez en cuando también vende hule. Aún así espera y espera sin nada qué pastar, hasta que a lo lejos se apagan las luces del escenario. Todos múan mientras unas cuantas sombras se colocan tras sus instrumentos, el ganado emocionado se perfila empujando hacia delante todo lo que la masa le permite.

Querido lector de La Caja De Música que gusta ir a cuanto concierto puede: usted, no es una vaca, es un gourmet musical. Y mejor aún, usted es un consumidor inteligente. Permítanos explicarle por qué…

El honorable público debe de ser siempre comprensivo y proceder dentro de un foro bajo las indicaciones de sus organizadores, sabe que ellos actúan pensando en su seguridad y entretenimiento. Sin embargo, cada asistente debe esperar y recibir lo que se merece por haber entregado sus moneditas a la par de un carguito extra de Ticketmaster. Un consumidor inteligente sabe cómo emplear su dinero, un par de boletos son una excelente inversión, por lo cual espera que el concierto cuente con lo siguiente:

En primer lugar y bajo ninguna circunstancia, la señorita que vende cervezas puede gritarle porque usted no trae cambio. Inciso B), Cada asistente debe de poder ingresar al área por la que pagó, y los accesos a dichas áreas no deben de ser un absurdo cuello de botella. C) El concierto debe empezar a tiempo; algunos becerritos tienen hora de llegada. Es comprensible que un evento se retrace pero carece de sentido que se anuncie que la banda saldrá en 15 minutos cada 15 minutos. Además, si los organizadores no pueden ponerse de acuerdo con las autoridades correspondientes de la Ciudad para proporcionar transporte, no estaría mal que un concierto se acabara antes de que cierre el metro.

Inciso D) El público jamás debe de ser responsabilizado por las fallas de los organizadores. E) El sonido debe ser cumplidor con todo el foro además de la zona preferente. F) El momento de la salida es el que más requiere de precauciones, de nuevo es absurdo que esta sea un cuello de botella y que toda la concurrencia se arriesgue entre la masa. Asterisco: el empleo de granaderos asusta y ofende.

La realidad, es que la cualidad más destacable de un consumidor inteligente, portador de un boleto para un concierto, es que a pesar de que la presentación del artista haya sido excelente, no se olvida del incumpliendo de los incisos anteriores: un consumidor inteligente recuerda que lo trataron como vaca aunque la banda haya dejado sus glóbulos rojos sobre el escenario, y recuerda la poca atención que se le puso a su seguridad. No se trata de dejar de ir a los conciertos y festivales, ni de satanizar a la promotora que los organice. Un consumidor inteligente hace los comentarios y quejas siempre pertinentes, con la finalidad de que la próxima vez sean resarcidos y se tomen todas las precauciones.

El único momento en el que el foro puede ser un verde pastizal y el público un ganado de vacas felices y regordetas es cuando la banda está sobre el escenario.

*Sintonicen Delicatessen, el programa de música nueva de Ibero 90.9, todos los Miércoles a las 10:00 am. En él habrá reseñas de tracks, entrevistas y editoriales como esta.

Don’t Believe The Hype, Arctic Monkey!

El otro día estaba platicando con un amigo sobre lo dañino que es el hype para las bandas. Si no saben que es el hype métanse a Urban Dictionary, porque me da mucha flojera explicarlo y ustedes ya deberían de estar al tanto.

En dicha conversación aparecieron los Arctic Monkeys, banda víctima de la atención desmesurada de los medios, quienes los colocaron en un altar por la razón que gusten y manden. No estamos discutiendo la calidad de la banda, simplemente el respeto que se tiene a los Monkeys, en relación a este fenómeno. Muy a la “Thou shalt not stop liking a band ’cause they have become popular”… algo así, de Dan Le Sac. Y en efecto: “Arctic Monkeys, just a band”.

El punto es: El vocalista de Arctic Monkeys al tener un proyecto alterno al que conocemos como The Last Shadow Puppets, el cual fue alabado por la crítica, pudo conseguir el respeto y reconocimiento de la crítica y de los fans, sobre todo de los rejegos.

Fue hasta ese proycto cuando Alex Turner, vía el alabado y amado proyecto de The Last Shadow Puppets y el constante crecimiento de Arctic Monkeys, por fin consiguieron la legitimidad del pueblo indie o whatever, o por lo menos de sus  líderes de opinión, que como todos sabemos: o son muy elocuentes o tienen skinny jeans más skinny que los tuyos.

Eeeen fin, el pueblo indie ahora los ve zarpar en este nuevo video, donde las guitarras ahora suenan más soberbias y menos adolescentes. No han perdido el ritmo creepy que los caracteriza, pero el track se siente como una oleada diferente. Como siempre las vocales encantadoras de Turner le dan el carisma al track que distingue en gran parte el trabajo de los Arctic. Este corte de su nueva producción es prueba de que no tienen que hacer un escándalo para que los escuchemos, esta canción más tranquilita que sus otros primeros sencillos, los convierte en colosos del océano o dioses marinos del rock británico. Literal.

Me recuerda al pintor de tormentas William Turner, coincidencia en el apellido, y coincidencia con el nuevo video de esta banda.

*LA CAJA DE MÚSICA HA AMADO SIEMPRE A LOS ARCTIC MONKEYS. SIEMPRE.

Este es el video de “Crying Lightning”, del álbum Humbug el cual será editado como Dios manda! por Domino Records, y cuyo lanzamiento está fechado para el 25 de agosto.